De Ballesteros a los Pirineos.

Los Pirineos son el segundo cordón montañoso más importante de Europa que separa geográficamente a España, Francia y Andorra. Allí concurre una gran cantidad de atletas, de diversas disciplinas, para prepararse para la alta competencia. Entre esos deportistas está Adrián Capra, un corredor “Made in Ballesteros”, que se prepara para el Mundial de Carrera en Montaña en la modalidad Máster, que tendrá lugar el próximo 30 de agosto en Meduno, Italia. Nacido y criado en Ballesteros, de correr en la planicie del sudeste cordobés a trepar las grandes montañas europeas.

“Cuando vino la pandemia, yo no practicaba el running en calle y mucho menos en la montaña, pero después de la pandemia, como que nos encontrábamos medios encerrados, y salí a correr algunos días, allí en Ballesteros, porque yo me encontraba ahí en ese momento”.

Adrián está próximo a participar de su segundo mundial, el primero fue en Canfranc – España, en esta disciplina que dice practicar con regularidad hace apenas solo cuatro años. “Cuando vino la pandemia, yo no practicaba el running en calle y mucho menos en la montaña, pero después de la pandemia, como que nos encontrábamos medios encerrados, y salí a correr algunos días, allí en Ballesteros, porque yo me encontraba ahí en ese momento”. De Córdoba se volvió a Ballesteros, para estar con sus padres “decidí salir a correr unos días, estaba con mi primo, el Ema… después cuando habilitaron todo volví a hacer los deportes que practicaba, natación, crossfit, y después me pregunté… no quería perder eso que había logrado de salir a correr. Me integré a un grupo, me fueron llevando, conocí a  un entrenador que me fue motivando a competir, a entrenar de otra manera, que no es salir a correr sino a tomar la disciplina en serio”.

La pasión y el alma competitiva de Capra lo fueron lo fueron llevando como una ráfaga al mundo del running, y hoy es su estilo de vida. Modificó su alimentación, incorporó el entrenamiento y recorre distintos lugares de nuestra provincia, el país y del mundo para entrenar y competir. Participó en numerosas carreras a lo largo y a lo ancho de nuestra Córdoba, luego dijo presente en Ushuaia, Bariloche, Villa La Angostura, mientras que en Europa, pisó senderos y montañas de Andorra, España, Francia y ahora está a punto de llegar a Meduno, al norte de Italia.

Lo mío es mucha dedicación y constancia y bueno, por ahí uno de chico trae la parte natural de haber crecido en el pueblo que te da ciertas características, que uno a lo mejor no se da cuenta o no lo cuantifica, pero cuando uno es grande te ayuda un montón para desempeñar este tipo de disciplinas…"

Si bien Adrián se destaca y se dedica a la carrera de montaña, reconoce que la vida en Ballesteros le dio herramientas para que hoy pueda tener un buen desempeño. “Lo mío es mucha dedicación y constancia y bueno, por ahí uno de chico trae la parte natural de haber crecido en el pueblo que te da ciertas características, que uno a lo mejor no se da cuenta o no lo cuantifica, pero cuando uno es grande te ayuda un montón para desempeñar este tipo de disciplinas, sobre todo por los terrenos. Y si bien no hay montañas en nuestro pueblo, hay otras cualidades, como practicar distintos deportes, como si vas a jugar al fútbol en una canchita en la esquina de tu casa, de ahí vas a jugar al básquet, que es muy normal en el pueblo, después agarrás la bici y decís me voy hasta Ballesteros Sud y vuelvo, cuando sos chico vas al río y volvés. Este tipo de cosas hacen a diferencia de los chicos de la ciudad que no tienen ese desempeño”.

Hoy Adrián, está dejado el cordón montañoso de Los Pirineos, para llegar a Meduno y enfocarse de lleno en la competencia. El ballesterense integra, junto a gran grupo de atletas, la delegación argentina que competirá en el mundial. Allí en la cúspide de esta disciplina no se olvida de como el pueblo le inculcó el amor por el deporte: “me gustó siempre el deporte, siempre recuerdo a Ricardo Oviedo, que fue quien nos transmitió, nuestro profe… en esa época existía lo que había en los playones, en la municipalidad. Nos daban natación, mi disciplina predilecta…pero nos hacían practicar todos los deportes. Entonces a uno le va quedando esa enseñanza y está bueno que se vuelva a vivir todo eso, que por ahí por  momentos se interrumpe y creo que hay apostar para que los chicos se vuelvan a integrar, que es lo que me ha pasado a mí y es hermoso”.

A modo de enseñanza el corredor de montañas de Ballesteros nos recuerda que siempre es un buen momento para comenzar a hacer lo que a uno le gusta. Muchas veces por otras actividades lo postergamos, pero hay que hacerse el lugar y disfrutar. En momentos de restricciones, de emergencia sanitaria por la pandemia, Adrián salió a correr, primero para despejarse, eso lo llevó a retomar otros deportes que practicaba de chico. Y no se quedó con eso, fue en busca de más, de mejorar lo que había logrado. Se sumó a un grupo y se puso bajo las órdenes de un entrenador. Mientras escribo estos párrafos, él se apunta para llegar a Italia en busca de su segunda participación en un mundial, con el objetivo de mejorar lo hecho el año pasado, estar dentro de los 20 mejores de la categoría.

Meduno lo espera a Adrián, con sus valles, sus montañas, para recorrer 34 kilómetros a pura adrenalina, competencia repleta de ascensos y descensos, que no solo pondrán a prueba sus objetivos sino también le dejarán una huella como un recuerdo imborrable. Esta pequeña población del norte italiano se caracteriza por la tranquilidad que ofrecen sus paisajes, donde irrumpen grandes construcciones que cuentan la historia del pueblo. Los museos, las iglesias y palacios son la huella que dejaron antiguos pobladores en esta región, y estos senderos atravesando valles y montañas marcarán a fuego la vida de Adrián Capra. Una experiencia más, una competición más y un objetivo más en su carrera. Este corredor surgido de la pandemia, a punto de correr su segundo mundial, comenzó aquí, en nuestras calles de tierra enarenada. Así podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que Adrián es un producto Made in Ballesteros.

 



Autor:Juan Pablo Mangini

Fuente: Imagene Instagram Adrián Capra

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